Tiempo – Momento

La fotografía es un constante redescubrimiento, de lo que está allí y no vemos, y no aceptamos, es por eso que a veces me angustio al acercarme a algo que como bien diría Barthes, me punza, me complica.
Al ver diferencia entre tiempo y momento, estoy obligada a cuestionarme y reflexionar sobre el tiempo, desgarrador énfasis de pensar ¨esto – ha – sido ¨, en su representación más pura. No sólo porque uno sabe que va a morir, sino porque no queremos acordarrnos de que vamos a morir, de que el tiempo se va a acabar.
En estas imágenes se establece un fino diálogo entre la vulnerabilidad de la vida del espectador y la nostalgia por cada instante-momento vivido, que es ahora, que ocurre y te hace preguntarte, cuándo volverá a suceder?
En Diferencia entre tiempo y momento, el tiempo está en constante resurrección, la inevitabilidad de la impermanencia se dibuja, todo cambia y es transitorio. Se constituye un escenario portátil que permite ver también la esperanza. 




Texto: María Julia Cidras

Refugio

 En una esquina del infinito aguardaba tu silencio… Me esperabas en un tiempo que no transcurre, donde se desvanecen las despedidas. Se quedaron tus ojos habitándome el alma, la punta de tus dedos bailando en mis manos.                                                                                         
 Allí te imaginaba, en los azules translúcidos de la memoria. Te buscaba en cada nube, me arrullaba tu voz que nacía de las olas. Eras espuma y caracol, brisa cálida que arropaba la nostalgia de tu presencia.
 Te hiciste luz en el salitre que cubría mis labios. Eras la paz en el fondo del océano, el aire que alimentaba el renacer de los sentidos, el sol que me pintaba de dulces aromas la esperanza de tu regreso…
 Te regalo mis sueños de horizontes compartidos, de noches boreales y días de luna. Sabré reconocer tu esencia diluída en resplandores eternos. 
 Desperté en la montaña que cantaba tu nombre. Renací etérea, sublimados los colores, desafiantes los sonidos, desterrado el miedo. 
       Soy  de nuevo tu refugio
                        son tus labios mi hogar…

Texto: Patricia Michelangeli / Imagen: Fco

No sé si me acerco o me alejo

El hecho de caminar ya implica un esfuerzo y hacerlo sobre arena aún más. No llevo carga encima pero el peso de los pensamientos no me facilita el andar.
Estos finos troncos no son los más adecuados para el senderismo, pero son la única herramienta que he encontrado para apoyarme, para marcar el camino, para acercarme o alejarme.
Uno, dos, tres, pienso en el inicio, en cómo nos conocimos; cuatro, me sostengo fuertemente porque no me quiero hundir. Cinco, seis, siete y hago pausa, me siento, y cuento las olas, que no sé si se acercan o se alejan.  Ocho, nueve, diez y sé que debo seguir andando ¿sin mirar atrás? dime tú que hacer…
Cuento once y me encuentro más encorvada, con los pies más abiertos y hundidos en la arena, recuerdo lo que hemos crecido, lo que hemos caminado. Doce, trece…yo sigo viendo hacia adelante, con unas ganas inmensas de girar la cabeza hacia atrás… ¿para qué? El deseo es de seguir contando, caminando y aligerando los pensamientos.
Texto: Nella Franco – Imagen: Francisco Acuña

Oxígeno

Ese estado:
                    presencia colmada de (ausencias de) esa
                   (im)permanencia efímera que convierte,
                   que revierte …evita.
Lo logro,
                  en el oxígeno (in)existente que arrebata una y
                  otra vez, que (te) arrebata una y otra vez.
Imagen: Francisco Acuña / Texto: Rosa María

Recuerdos

Siempre regreso aquí a esta guarida que guarda, a mar abierto, mis mejores recuerdos. Recuerdos que vienen como una fila desordenada de niños que van a una excursión: valientes algunos, temerosos otros, alegres, divertidos, inquietos.
Conocer el mar en sus brazos protectores y sentirme única para alguien, encontrar siempre el escondite perfecto, descubrir el encanto de la adolescencia y la llegada del primer beso, disfrutar de la magia de la soledad y sentir la tibiez del sol en mi cuerpo semidesnudo cada vez que necesitaba escapar. Recuerdos, recuerdos tristes de un pasado alegre.
Siempre regreso aquí para sentirme viva o al menos para recordar que alguna vez lo estuve.
Fotografía: Francisco Acuña / Texto: Malena

Ventana de mis sueños


Ventana de mis sueños

En la ventana de mis sueños hay un sueño
Algo que no se nombra, que yace desierto
entre las sombras estáticas del mediodía
y un camino sediento, disperso y monótono,
que te lleva a lo lejos, a la inmensidad del mar
de mi angustia en aguas turbias y vientos frugales
en un viaje atravesando el tiempo, punto muerto
de casas rotas como mis emociones
lejos de tu presencia con mi rostro distinto
en la soledad de mi Alma polvorienta
Salpicado de luz en esta cárcel
Donde solo puedo legar a mis sueños
Atraves de una pequeña ventana…

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Window of my Dreams

In the window of my dreams there is a dream
Something that cannot be named, wherein lies a desert
Between the static shadows of midday
And a thirsty road, dispersed and monotonous,
That takes you far away, to the immensity of the sea
Of my anguish into turbulent waters and frugal winds
On to a voyage that crosses time, deadlocked,
Of houses broken like my emotions
Far from your presence with my distinct face
In the solitude of my dust-choked soul
Splashed by light in this jail cell
Where I can only arrive at my dreams
Through a small window…


Texto: Gavriel Navarro – Imagen: Francisco Acuña

TextoImagen

TextoImagen es una estructura, una idea que conjuga la imagen y las letras. Es una necesidad expresada en la cual mis amigos, conocidos, y por qué no, hasta desconocidos expresaran sus sentires, ideas, poemas, frases o palabras de una imagen sobre la cual busco sea expresada una idea. A qué nos llevará esto? no lo se. Por lo pronto poco a poco veremos el resultado.